Por lectura
se entiende al proceso
de aprehensión de determinadas clases de información contenidas
en un soporte particular que son transmitidas por medio de ciertos códigos, como lo puede
ser el lenguaje. Es decir, un proceso mediante el cual se traducen
determinados símbolos para su entendimiento. Se puede optar por códigos de tipo
visual, auditivo e incluso táctil, como ocurre
con el Braille, un método que utilizan los no videntes. Cabe destacar
que existen alternativas de lectura que no necesariamente se respaldan en el
lenguaje, como sucede por ejemplo con los pictogramas o la notación.
La lectura ofrece muchas ventajas para quienes la toman como un hábito imprescindible en sus vidas. Entre algunas de las riquezas que produce se encuentra, un enriquecimiento del universo interno y de la comprensión de otras realidades, adquisición de conocimientos que podrían servirnos, mejoramiento de nuestra capacidad comunicativa (sobre todo si se realiza una lectura oral) y colaborar con el desarrollo de la capacidad de análisis, resolución de problemas y asociaciones. Además, no debemos olvidar que es una fuente de entretenimiento apto para todas las edades, sexos y condición social. El secreto para apasionarse con la lectura reside en saber encontrar aquello que se adapta a nuestros deseos, intereses y necesidades.
La lectura ofrece muchas ventajas para quienes la toman como un hábito imprescindible en sus vidas. Entre algunas de las riquezas que produce se encuentra, un enriquecimiento del universo interno y de la comprensión de otras realidades, adquisición de conocimientos que podrían servirnos, mejoramiento de nuestra capacidad comunicativa (sobre todo si se realiza una lectura oral) y colaborar con el desarrollo de la capacidad de análisis, resolución de problemas y asociaciones. Además, no debemos olvidar que es una fuente de entretenimiento apto para todas las edades, sexos y condición social. El secreto para apasionarse con la lectura reside en saber encontrar aquello que se adapta a nuestros deseos, intereses y necesidades.
Para
que la lectura sea provechosa es muy importante que previamente se conozca
el propósito de dicha actividad, cuál es la razón por la que deseamos leer;
una vez hemos resuelto esto podemos buscar materiales que nos permitan alcanzar
dicho objetivo y predisponernos para una lectura satisfactoria.
Las
estrategias de lectura, consisten en una serie de
proposiciones para un mejor aprovechamiento de la actividad. Por ejemplo, si se
desea leer para adquirir conocimientos y estudiar, una estrategia de lectura
dividirá diferentes formas de encarar la lectura que nos permitan adherir mejor
los conocimientos.
Estas
formas son lectura exploratoria, rápida, profunda, relectura y repaso.
Si además se las combina con determinadas técnicas de estudio (subrayado,
consulta del diccionario, toma de notas, etc), la lectura será mucho más
enriquecedora y los conceptos se asimilarán de manera más profunda.
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